lunes, 18 de junio de 2012

Impresión Digital.



A veces resulta muy curioso hacer paralelismos entre distintos momentos históricos. Por supuesto, muchas de las coincidencias pueden no fundamentarse solo en los hechos, sino también, en las interpretaciones que una persona, en base de su experiencia, pueda encontrar.

Hace años comencé a estudiar la evolución del medio fotográfico a lo largo de la historia. En aquel momento -final del siglo XX- la imagen digital empezaba a ser asequible a un gran número de personas, y la industria empujaba con fuerza para abrir camino en la nueva tecnología.

Fue entonces, cuando cayeron en mis manos textos y publicaciones del periodo de finales del siglo XIX y comienzos del XX. En aquella época, también se produjo un gran cambio tecnológico, que afectó directamente a la fotografía. De la complejidad del sistema del negativo de colodión húmedo y copia a la albúmina, se pasó paulatinamente a la placa seca de gelatina -que permitía un manipulado y almacenado muy sencillo del material negativo- positivada con la utilización de los “Aristotipos”, esto es, papeles fotográficos de ennegrecimiento directo con emulsión de gelatina o colodión.



Laboratorio fotográfico de principios del siglo XX.

Pero es más, conforme se asentaba en la sociedad la utilización de estos nuevos avances técnicos, la innovación y la búsqueda de nuevas posibilidades se desarrolló con avidez. Desde la utilización de procesos coloidales como los carbones o las gomas dicromatadas, o los que utilizaban la capacidad de repelerse entre el agua y el aceite como los procesos al óleo o el bromóleo, pasando por los procesos en base a la sensibilidad a la luz de las sales de hierro como las cianotipias o las platinotipias, sin olvidarnos de los papeles de sales de plata de ennegrecimiento directo que poco a poco fueron sustituidos por papeles de plata de revelado químico, que a su vez aportaban una amplia gama tonal con los papeles autovirables que iban desde tonos rojizos, neutros, verdosos o azulados. Y además, éstos se comercializaban con texturas diferentes por las múltiples casas comerciales.


Bromóleo estilo pictorialista de principios del siglo XX.


Como con cualquier cambio, en los textos que pude leer me encontré con opiniones de personas que defendían con exaltación las bondades de las nuevas tecnologías, junto a otras que encontraban más inconvenientes que ventajas.

En ese mismo momento, en que leía esas informaciones, se estaba produciendo el cambio del mundo fotográfico analógico al mundo fotográfico digital. Entonces, uno de los talones de Aquiles del medio digital era conseguir una calidad similar a la calidad del medio analógico, tanto en la toma de la imagen fotográfica como en el copiado de la misma.

Los textos que se pueden encontrar en Internet relacionados con la impresión digital escritos en el comienzo del siglo XXI hablan en dos direcciones -muy parecido a lo que ocurría 100 años antes-. Por un lado, se alababan las nuevas posibilidades y capacidades de creación. Por otro, se discutía sobre la calidad y las dudas frente a la permanencia y estabilidad de las nuevas copias digitales.


Iris printer, primer sistema de impresión digital de alta calidad.
El soporte gira en un tambor mientras el inyector de tinta se desplaza.
Esta tecnología está totalmente en desuso.




Además, con el avance del tiempo y las mejoras tecnológicas nos encontramos con una situación muy similar a la ocurrida un siglo antes con la gran cantidad de medios, técnicas, tintas, soportes, y calidades que la industria ha ido introduciendo en el mercado.

Tintas en base de tintes o de pigmentos, en base de agua o de solventes, tintas de sublimación o tintas curables con radiación UVI. Soportes plásticos de todo tipo, soportes artísticos con infinidad de texturas, soportes que imitan soportes de la era analógica, soportes textiles. No hablemos de la variedad de los soportes rígidos, hierro, maderas, metacrilatos, dibones de todos lo colores, cerámicas, tarimas flotantes, foam. Y a todo esto le podemos sumar la cantidad de métodos de acabado y montaje, adhesivos, siliconas, traseras, cajas, vidrios, metacrilatos, laminados de protección…

Para terminar de rizar el rizo, a la hora de conseguir una imagen digital impresa comenzamos a mezclar las tecnologías de impresión, con las tintas y soportes, y con los acabados.
Todas estas variables no hacen más que generarnos dudas: Cuál es la combinación más adecuada para lo que tengo en mi mente. Cuáles son las tintas que son capaces de reproducir los colores que yo quiero sobre el soporte que me interesa. Cuál es el sistema de impresión que se adecua al uso que le voy a dar a mi imagen. Cuál es el método que me permite obtener mayor nitidez. Cuáles son los soportes que me aportan las sensaciones plásticas que necesito para transmitir emociones con mi obra artística. Cuál es el más barato. Cuál es la combinación más estable. Cómo presento mis imágenes, etc.


Caja de luz textil creada en Clorofila Digital.
Desde mi perspectiva, resulta muy curioso observar como se repite la historia, aunque pensándolo un poco más, en realidad no diría tanto como repetir, más bien diría que la historia se complica. Esta complicación nos ha llegado junto a la posibilidad de personalizar, en nuestro caso, las imágenes impresas. La personalización –de cualquier elemento- solamente está sujeta a la subjetividad de cada persona. Y esta es la clave de la diferenciación de Clorofila Digital, ya que la labor que ejercemos dedica gran parte del esfuerzo a orientar, a explicar, a conversar con los clientes para adaptar el servicio y los productos a sus particularidades concretas.

Con este blog, que comenzó hace un mes, vamos a intentar aclarar muchas de las cuestiones mencionadas. Y poco a poco iremos incluyendo información que, desde nuestro punto de vista, puede ser interesante, e intentaremos que sea esclarecedora. Pero, como he dicho, las dudas suelen ser muy personales, y por lo tanto necesitamos vuestros comentarios y vuestras sugerencias para ir ampliando información en aquellos puntos que susciten un mayor interés.

Al igual que a principios del siglo XX, en estos principios del XXI las vías de comunicación han sufrido un avance espectacular. En aquella época fue con la introducción en la sociedad del teléfono, y en esta con Internet. Esperamos que os animéis a compartir vuestras inquietudes para avanzar entre todos en este mundo de la impresión digital y así mantener una comunicación de ida y vuelta.



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