lunes, 20 de agosto de 2012

Impresión Digital; una Joya.


En el estío del verano es bueno refrescarse para suavizar los efectos de las altas temperaturas. En esta búsqueda de elementos que refresquen me ha parecido bien utilizar estas líneas para refrescar, en este caso, la memoria.

El Showroom de Clorofila Digital es un espacio vivo, constantemente se van presentado nuevos productos, nuevas posibilidades para crear objetos por medio de las tecnologías de impresión digital. Hay veces que se cede el espacio a artistas, fotógrafos y diseñadores para que muestren sus creaciones.

Cuando me incorporé a esta empresa, allá por el mes de marzo del presente año, me encontré con una exposición de objetos creados por la firma Bababa. Los responsables y creadores de la marca, Daniel Dicenta, Lola Herrera, Rafael Rodulfo y Saioa Aldaya, estaban mostrando un sin fin de artículos de arte creados con las más novedosas tecnologías de impresión digital.

Personalmente me llamaron la atención las joyas diseñadas por Saioa. Sus joyas combinan diseños ligeros y elegantes con imágenes creadas tanto por Daniel como por Rafael. El resultado es llamativo, pero sobre todo parece que aportan una innovación inusual dentro del diseño de joyas.


Llegados a este punto me parece oportuno recordar que la primera tecnología de creación de imágenes fotográficas de uso masivo, el daguerrotipo, estaba formado por una placa de cobre, recubierta con una placa de plata sobre la que la imagen se formaba por una amalgama sólida de mercurio y plata, a la que se le solía aplicar un baño de sales de oro.

En aquella época, estamos hablando de un poco antes de la mitad del siglo XIX, fue muy fácil hacer coincidir el sentido de imagen con el sentido de joya ya que los elementos que formaban esa imagen tomada directamente de la naturaleza eran, y son, considerados elementos nobles, apropiados para la creación de joyas; plata, mercurio y oro.

Así que no fue muy complicado encontrar formulas para convertir los retratos en joyería. Solo faltaba buscar una forma de engarzar esas piezas que contenían la imagen de las personas queridas. De esta manera se produjeron anillos, colgantes, brazaletes y, lo que a me llama más la atención, pulseras engarzadas con el cabello trenzado de la novia. Resulta que hubo una costumbre en la que las mujeres se cortaban su preciosa melena justo antes de contraer matrimonio. Ese cabello era trenzado de forma exquisita, y en aquella época del daguerrotipo fue aprovechado para crear unas joyas deliciosas y delicadas.


Estamos hablando de hace unos 170 años, y ahora la mayoría de los humanos ya no nos acordamos de aquello. Esto suele pasar con muchas de las creaciones, reinventamos lo ya inventado. Eso sí, le damos nuevas formas y estilos diferentes adecuados a los gustos estéticos del momento.

En este sentido, Saioa ha creado una joya especialmente delicada y hermosa, a través de las tecnologías utilizadas por Clorofila Digital se ha conseguido imprimir sobre una pluma de avestruz uno de los diseños de Rafael Rodolfo. Sencillamente una joya exquisita, bajo mi punto de vista.

Pluma sin imagen a la izquierda y la pluma impresa a la derecha.





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