jueves, 6 de septiembre de 2012

Analog vs Digital. Analógico vs digital.



OJOSROJOS, una revista muy interesante especializada en fotografía, ha publicado en su número de septiembre una entrevista con Jose Luis Cano en la que le preguntan sobre la evolución de los laboratorios fotográficos desde finales del siglo XX hasta la actualidad.

En ese recorrido temporal es obvio plantear cuestiones sobre los cambios tecnológicos que, como todos sabemos, han sido muy grandes. Muchas personas que comenzaron con la fotografía en el último cuarto del siglo pasado (entre las que me encuentro) han tenido que hacer grandes esfuerzos para adaptarse a las tecnologías digitales.



Esta ha sido una adaptación forzosa. La industria fotográfica, en su competencia, fue investigando y generando nuevos productos para abordar el nuevo mercado abierto en una sociedad cada vez más informatizada. Para las grandes industrias significó el vellocino de oro. De repente, si eran capaces de cambiar toda la forma de crear fotografías, los fotógrafo/as tendrían que comprarse nuevas cámaras, nuevos ordenadores, nuevos programas, nuevos periféricos… Un mercado potencial de millones y millones de clientes no es nada despreciable.

Y nosotros, esos que ya nos habíamos comprado varias cámaras -una Hasselblad para el medio formato, una Nikon F4 para el reportaje en 35mm, y otra de placas para los trabajos más exigentes en calidad de imagen-, tuvimos que gastar más dinero para comenzar a surfear en la era digital. Pero ese era el principio del gasto, y nadie nos avisó.

Los comerciales vendían las maravillas más maravillosas que el ser humano nunca había podido imaginar. En cuestión de fotografía, digo.

Por supuesto, todo era perfecto y las fotos se hacían solas.

Lastima que detrás de los esfuerzos comerciales de las grandes casas de materiales fotográficos, exista una realidad. Y esa realidad nos llevó a muchas personas amantes de la fotografía a pasar por varios años de confusión hasta darnos cuenta que no era oro todo lo que brillaba.

Ah, amigo, pero ya era tarde, todo nuestro entorno se había convertido en una gran sociedad gobernada por la dictadura de los códigos binarios. Cuando quisimos desempolvar nuestra antigua cámara de medio formato y volver a disparar en película, resulta que para obtener una copia teníamos que pasar obligatoriamente por el escaneado, ya que las copias cromogénicas (papeles de revelado químico en color) se producen por el sistema de impresión digital en base a leds RBG. El circulo digital se había estrechado y, desde entonces, ha mantenido a ralla los sistemas de producción de imágenes, sobre todo en relación al rendimiento económico y visual.


Curiosamente, el cambio de siglo supuso un impulso al cambio tecnológico. Por aquellos años yo estaba estudiando la evolución tecnológica sufrida por el medio fotográfico a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Cien años atrás.
Y fue especialmente ilustrativo leer revistas como el British Journal of Photography. Fue muy interesante ver cómo se había vendido el cambio de la tecnología del colodión húmedo y copia a la albúmina a la tecnología de la placa seca y positivos de ennegrecimiento directo. Aquello era el cambio de lo farragoso y difícil a lo sencillo, inmediato y de excelente calidad. Os suena, verdad. Igualito que ahora.



La búsqueda de un entendimiento profundo sobre el medio fotográfico me ha llevado a estudiar en profundidad las evoluciones tecnológicas que ha sufrido la FOTOGRAFÍA a lo largo de la historia. Y en ese análisis he llegado a algunas conclusiones: los cambios tecnológicos profundos se han ido sucediendo uno tras otro en periodos de unos 15 o 20 años (más o menos); antes de llegar a lo que se ha definido como fotografía analógica han existido miles de variantes tecnológicas (analógicas) para producir imágenes fotográficas; cada una de esas evoluciones aporta ventajas y limitaciones; la fotografía es independiente de la tecnología utilizada para su creación.

Actualmente, se pueden crear fotografías con tecnologías analógicas artesanales que son totalmente independientes de la industria fotográfica, pero no son difíciles de aplicar si se quiere obtener un rédito económico. Sin embargo, si queremos vivir en el siglo presente y producir imágenes fotográficas aplicables a esta era, tenemos que aceptar la tecnología digital. Que por otra parte abarca todos los ámbitos sociales.


Esto no quiere decir que las imágenes fotográficas generadas por medios digitales sean mejores o peores. Desde mi punto de vista, la tecnología está al servicio de las personas, y no al revés. Es el uso que hagamos de la tecnología disponible en cada momento lo que nos permitirá obtener los mejores resultados. Y para eso hay que conocerla y entenderla a fondo, o por lo menos saber a quién hay que preguntar, y en ningún caso creer todo lo que nos digan las casa comerciales. Yo ya he comprobado que esa forma de vender no ha cambiado en más de un siglo.

1 comentario:

  1. Comparto en mi muro de facebook... Conozco fotógrafos "analógicos" con sus propios estudios y fotógrafos totalmente "digitales". Les va a interesar porque esta discusión entre ellos nunca acaba...

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