lunes, 1 de octubre de 2012

C-print.


La fotografía nació registrando tonalidades de luz, pero con la carencia de representar los colores de la naturaleza. Lo primero que se hizo para solventar esta deficiencia fue aplicar color manualmente directamente sobre las fotografías.

Daguerrotipo coloreado c.a 1850.

A lo largo del siglo XIX se fueron realizando distintos experimentos para conseguir registrar todas las longitudes de onda del espectro lumínico y así representar los colores por medios fotográficos. Y es a final del siglo y comienzos del XX cuando los hermanos Lumiere patentan un sistema, el Autocromo, que consigue registrar y mostrar los colores de forma práctica, y sobre todo comercial.

Este primer proceso efectivo fue la base de la creación de otros muchos sistemas que fueron llamados sistemas aditivos ya que la imagen era formada principalmente por los tres colores básicos del sistema aditivo, rojo, verde y azul, y las fotografías eran observadas por luz transmitida (parecido a las diapositivas que todos conocemos).

Autocromo c.a. 1910

Pero no fue hasta los años 30 del siglo pasado hasta que dos químicos que trabajaban para Kodak desarrollaron un sistema nuevo el Kodakcolor, en el que la imagen se formaba por tintes de color sustractivo; magenta, cian y amarillo.

La característica principal de este sistema era que la mitad de cada uno de los tintes que forman la imagen se encuentra dentro de la película fotográfica, y la otra mitad en los distintos reveladores que se utilizaban para producir la imagen en color.

Este sistema se denominó cromogénico, esto es, el color se forma, se genera, se crea durante el procesado –revelado- de la película o el papel. La sustancia sensible a la luz sigue siendo los haluros de plata, y las distintas longitudes de onda que reflejan la escena a fotografiar pasan a través de las capas filtradas de los copulantes –mitad de la sustancia que posteriormente formará la fotografía- de color. Una vez registradas en la imagen latente las intensidades de luz según los colores de la escena, esta se revela y cada copulante afectado por la luz se relaciona con su componente de revelador generando el tinte que mostrará la imagen. De ahí su nombre derivado del griego, chroma, "color" y génesis “nacimiento, creación, origen".

Durante el resto del siglo XX se fueron creando multitud de sistemas de creación de fotografías en color basados en la tecnología cromogénico, y en otras que no vienen al caso. Lo revelante para entender la creaciones de fotografía a las que llamamos C-print es que Kodak, de nuevo, patentó hacia 1950 un papel fotográfico de tecnología cromogénica llamado Type C. Cuando discontinuó su producción se quedó el termino C-print para indicar fotografías en papel creadas por medios cromogénicos.

En la actualidad se ha extendido el término a las fotografías generadas por medios digitales de impresión Láser o Led RGB y revelado químico RA-4.

Este tipo de impresión digital ofrece una alta calidad de imagen en relación a la nitidez y la definición, además capaz de representar un gamut de color muy amplio. Por eso es muy apreciado por las personas a las que les gustan las imágenes con un alto grado de valor fotográfico.

Visión de las tres capas que forman un montaje con metacrilato.

En la actualidad, estos papeles recubiertos de resina plástica -papeles RC (resin coated)- y con una emulsión de gelatina endurecida, son aptos para ser montados en un sándwich de Dibond (composite de polipropileno y aluminio) y metacrilato, unido todo con silicona. Al conjunto resultante se le añade un bastidor trasero para aportar rigidez y consistencia, sobre todo necesario en los formatos de mayor tamaño. Conviene recordar que el metacrilato aporta una sensación de alto brillo, por lo que en este tipo de montajes se utiliza papel brillo, ya que el mate deja de tener su sentido.

Montaje sobre Dibond con acabado en Permaflex.


Otra opción es aplicar plásticos termoadheridos a la superficie de gelatina, tipo permaflex que aportan protección manteniendo esa sensación de imagen liviana, como una venta abierta. En este caso sí se cuenta con acabados que aportan sensación mate y brillo.

Por supuesto, las fotografías creadas con sistema cromogénico también se pueden presentadar de la forma tradicional, montadas con marcos y passepartouts.

Montaje tradicional en marco con passepartout.


1 comentario:

  1. Excelente post ya que en varias exposiciones de galerías aparecía la técnica c print y la verdad no sabia en que consistía.

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